¿Cómo y por qué practicar el budismo?

¿Has oído hablar del budismo y el tema te interesa cada vez más, pero aún dudas si practicarlo o no? Ten en cuenta que no se trata de convertirte, sino simplemente de aprender algunas enseñanzas y aceptarlas, o no, si no encajan contigo. Si todavía tienes algunas dudas, aquí tienes las razones que quizás te animen a dar el paso.

Porque es la religión más flexible

El budismo surgió cientos de años antes que el cristianismo, en la India, en el siglo V antes de Cristo. Y sin embargo, no deja de renovarse. A diferencia del catolicismo u otras religiones, sus enseñanzas no son dogmáticas. Tras formular sus preceptos, Buda pidió a sus discípulos que solo los aplicaran después de haberlos experimentado por sí mismos.

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El budismo pone así el acento en la experiencia y la vivencia de cada persona. No impone acciones ni obliga a convertirse, sino que invita más bien a la observación y a la meditación. No es de extrañar que numerosos científicos y psicólogos se interesen por esta religión.

Creas o no, eres bienvenido

A menudo situado entre la religión y la filosofía, el budismo no encaja del todo en ninguna de las dos categorías. Como decía el Dalái Lama, por un lado los religiosos lo rechazan por considerarlo una filosofía atea. Por otro, los filósofos lo asocian a las religiones. Pero esta indefinición puede jugar a su favor: el Dalái Lama añadía que le permite tender un puente entre la filosofía y la religión.

Muchas personas aprecian esta religión “sin Dios”, basada sobre todo en la razón, la observación y la toma de conciencia de uno mismo. El budismo atrae a las personas “realistas” que no creen en el misticismo ni en lo sobrenatural. Es una forma de espiritualidad que acepta todas las religiones sin exigir la conversión. Se puede ser cristiano y practicar el budismo sin ningún juicio.

Porque solo pide lógica

En el cristianismo es importante tener fe en la Trinidad, es decir, en las tres divinidades reunidas en una, en la Encarnación de Jesucristo o en la promesa de la vida después de la muerte. El budismo, en cambio, propone soluciones que no salen del terreno de la lógica y la reflexión. Si se aborda el tema del “mal”, en otras religiones se habla de un pecado original. La religión de Buda, en cambio, hace referencia al karma o a la extinción de la ilusión y del deseo egoísta.

Otro punto que convence a muchas personas del budismo es su capacidad de conectar las emociones con el dominio del cuerpo. Por ejemplo, cuando alguien te hace daño, para perdonarlo, tu maestro espiritual te aconsejará una meditación acompañada de ciertas posturas corporales. Estas te ayudarán a alejar las emociones negativas y reemplazarlas por otras positivas.

El poder de la meditación budista es, de hecho, uno de los aspectos más apreciados de esta doctrina.

Porque conduce al Nirvana, la iluminación

El objetivo principal del budismo es alcanzar el Nirvana. Para lograrlo, hay que desprenderse de toda fuente de sufrimiento, como el deseo, la sed y el apego. Distintos “venenos” también destruyen la vida de una persona, como la avidez, la ira, la ignorancia, los celos o el orgullo. Al eliminar estas barreras, el individuo logra alcanzar el Nirvana.

Es perfectamente posible alcanzar el “despertar”, lo que permite llegar a la paz interior y a la felicidad. Alcanzar el despertar también tiene el poder de romper el ciclo kármico y liberar el sufrimiento. Para llegar a este objetivo último, Buda aconsejó a sus discípulos varias enseñanzas. A diferencia de otras religiones, estas instrucciones pueden ser cuestionadas.

Entonces, ¿cómo se practica el budismo?

A diferencia de otras religiones, no se trata aquí de acudir a una iglesia, un templo o un monasterio. No te precipites. Empieza por estudiar y leer libros escritos por maestros budistas auténticos. Profundiza en un tema, medítalo durante un tiempo antes de pasar a otro.

Las fuentes más fiables son las escritas por Buda Śākyamuni, que narran su vida y sus experiencias. Lo esencial es que seas capaz de conectar las enseñanzas con la vida cotidiana. Recuerda siempre que tu objetivo es alcanzar la iluminación, liberarte del sufrimiento y de las energías negativas. Se trata de una batalla personal cuya clave solo tú posees.

Además de los libros, algunos maestros budistas pueden iniciarte en sus enseñanzas. Por otro lado, mucha gente recurre a internet para aprender más sobre esta creencia, pero esta técnica no siempre es la mejor: la red está llena de información falsa o poco precisa. Puedes perderte fácilmente, sobre todo si estás empezando.

Atención: esto hay que evitar sin falta

Si comienzas tu iniciación al budismo, necesitarás entrar en contacto con otros amigos espirituales. También tendrás ocasión de cruzarte con algunas personas malintencionadas que se presentan como maestros. Sin embargo, no dominan realmente la doctrina. Su único objetivo es sacarte dinero, ganar notoriedad o simplemente halagar su ego. Este tipo de personas se reconoce fácilmente: aléjate de ellas. Recuerda que Buda, quien alcanzó la sabiduría suprema, estaba lejos del orgullo, las mentiras y la jactancia.

También están quienes seleccionan las enseñanzas según su conveniencia. Defienden las ideas que les resultan favorables y rechazan el resto. Estas personas interesadas también hay que evitarlas, porque no te llevarán por el buen camino.

Prepárate antes de acudir a los monasterios

Después de conocer algunas ideas de Buda, ¿estás convencido de su sabiduría? Profundiza en tus conocimientos y quedarás aún más cautivado. Acude a los centros budistas más cercanos e intercambia experiencias con otros practicantes más avanzados que tú. Es también la ocasión de iniciarte en la meditación si todavía no la practicas. Como toda disciplina, no se domina con una simple lectura: hace falta práctica y mucho ejercicio.

Si eres de naturaleza aventurera, y si tu tiempo y tu presupuesto te lo permiten, anímate a viajar a países donde el budismo tiene una fuerte presencia, como Tailandia, China o Japón. Si quieres ir más lejos en la práctica, algunos monasterios ofrecen retiros de unos días, unas semanas o incluso unos meses para experimentar la soledad apacible y poner en práctica las enseñanzas de Buda.

¿Y tú? ¿Practicas el budismo o quieres iniciarte? Comparte tu experiencia y tu relación con el budismo en los comentarios.

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